HUGHES TURNER PROJECT
4 de Marzo de 2004. Sala Macumba. Crónica cedida por Mariano Palomo de ALIANZA

Nueva ocasión de ver en Madrid a dos de los personajes más emblemáticos dentro del hard rock mundial, Glenn Hughes y Joe Lynn Turner.

Otra vez con su proyecto HTP, y con los mismos músicos suecos que les acompañaron en su gira del año pasado (salvo el teclista, Kjell Haraldsson, que por cierto no estuvo a la altura de las circunstancias): el batería Thomas Broman que se dejó el alma pegando a los parches, aunque con algún que otro gambazo bastante palpable, y el enorme guitarrista J.J. Marsh que volvió a salirse literalmente con su fender.

En líneas generales el show fue bastante similar al del año pasado, aunque, evidentemente en esta ocasión incluyeron temas de su última y reciente obra "HPT 2", y variaron algunas de las versiones con respecto al set de su anterior venida a la capital. Arrancaron con uno de sus nuevos temas, el enérgico "Hold On" que empezó a calentar al personal (por cierto, en un número bastante inferior al del año pasado), y que siguió gozando a base de bien con "You Can't Stop Rock'n'Roll", quizá el tema más claro y directo de su primer disco.

En estos dos temas Hughes y Turner compartieron protagonismo prácticamente a partes iguales, hasta que llegó "I Surrender" en la que Joe Lynn tomó el mando para poner aquello patas arriba con el clásico de Rainbow, aunque eso sí, adaptando algunas estrofas para no ahogarse en el intento.

Salida de escena del vocalista para tomar aire, y vuelta al protagonismo de Glenn Hughes con "Loosing My Head" (la mejor de las del último disco), "Alone I Breath", y sobre todo con "Mistreaded", donde tanto el vocalista y bajista (porque también se salió con el bajo, eso sí abusando un poco del "wa-wa") como el guitarrista J.J. Marsh hicieron una interpretación que nos puso los pelos de punta, impresionante, con reverencia final de adoración mutua entre el público y los músicos.

Joe se tiró un buen rato descansando, hasta que volvió con "Street of Dreams" una de las joyitas que grabó en su estancia en Rainbow y que podía haber hecho mejor, aunque fue uno de los momentos entrañables de la noche.

Tiempo para homenajear a Tommy Bolin, con "Gettin' Tighter" un tema lleno de efectos de bajo y guitarra, con un pequeño solo de batería, y con exhibición de Hughes a las cuatro cuerdas. Al igual que "You Keep On Moovin'" dedicada por Glenn al Sr. Coverdale y que hicieron en una versión bastante extensa y llena de feelin'. Claro que para arrastrar al público en el final del concierto nada mejor que "Death Alley Driver" que sonó cañón, al igual que "Stormbringer" que volvió a impresionarnos, con una dureza que ya quisieran para sí muchos, además con la curiosidad de que fue prácticamente interpretada en su totalidad a la voz por Joe Lynn Turner, haciéndolo muy bien, eso sí, con los gritos de Hughes siempre presentes.

Pequeño descanso y vuelta con "Devil's Road" fantástica canción de su primer disco para volver a enganchar al personal, que enloqueció de nuevo con los primeros acordes de "Spotlight Kid" donde Turner volvió a dar la talla bien secundado una vez más por J.J. Marsh, y apoteosis final con el inevitable "Burn" en la que el teclista Haraldsson arregló un poco su mal sonido y que acabó de rematar una muy buena noche de hard rock clásico de alta escuela.

Como las comparaciones son inevitables, con respecto al año pasado mejoraron en el aspecto vocal y del sonido de guitarras, y bajaron el nivel en cuanto a batería y sobre todo en cuanto a teclados. Ahora, lo peor de la noche fue algo que no llegó a suceder, ¿dónde estaba Walter Giardino? anunciado horas antes por el promotor; engañar así a la gente, a no ser que sea por algo muy justificado, está muy feo, y por desgracia se está repitiendo con demasiada frecuencia dentro de nuestro rollo. Creo que no hace falta decir más. Quedémonos con lo bueno, con el concierto de los monstruos y con su promesa de volver el año que viene por aquí, les estaremos esperando.

Mariano Palomo