ROCK IN MADRISSS:

DEEP PURPLE / STATUS QUO /

CHEAP TRICK / TEA

17 de Julio de 2004. Palacio Vista Alegre

Crónica cedida por Mariano Palomo (Alianza)

Tarde noche madrileña de nostalgia rockera en Carabanchel. Si sumamos las edades de todos los comparecientes sobre las tablas la cifra ronda los mil años, y si añadimos los casi seis mil del público la cifra resultaría astronómica.

Y eso que bajaban bastante la media los madrileños TEA , encargados de abrir la función a eso de las siete de la tarde. A pesar de la diferencia notable de edad con el resto de las bandas, no desentonaron en absoluto con su rock setentetero, muy zeppeliniano, no sólo por su sonido lleno de melodías y riffs al puro estilo Page, sino también por su imagen de patillas generosas, pantalones de campana y camisas floreadas. Aunque una de sus mayores referencias la tienen en Humble Pie, de los que además de hacer una versión, uno de sus componentes ha colaborado con ellos en su último disco “Of Dogs and Outsiders” . Aprovecharon su poco más de media hora de actuación para presentarlo y para darse a conocer a una gran parte del público que no sabía de ellos, aunque tuvieron también su parte de respaldo popular desde las primeras filas. Buena actuación que sirvió para ir calentando a la gente que seguía entrando en el recinto.

Con los que subió la temperatura de manera considerable fue con los veteranos yankees CHEAP TRICK , una banda que nos visitaba por primera vez y a la que comprobamos que había muchas ganas de ver, a pesar de no ser una formación de primerísima fila en cuanto a popularidad en España, sí que vimos bastante gente que tuvo a ellos como principal reclamo para acudir al festival. Y no defraudaron en absoluto, empezaron arrolladores, con una intro grabada y saliendo a romper con “Hello There”, al igual que hacen en su magnífico directo “At Budokan” del 79, y del que continuaron desgranando muchos de sus himnos, “Big Eyes”, la maravillosa y coreada “I Want You to Want Me” o la no menos marchosa “Ain't That a Shame”. Se nos iban los ojos continuamente para comprobar la locura que desprendía el guitarrista Rick Nielsen , que no paró subirse a los monitores, de sacar guitarras distintas, no menos de diez, y de lanzar una innumerable cantidad de púas al público. Además tocó y sonó bastante bien, dentro de las posibilidades de Vista Alegre, apoyado por la rítmica de Robin Zander , que se mostró con su voz en una muy buena forma, especialmente en un tema como “The Flame” en el que se relajaron un poco e hicieron un medio tiempo con acústica que sonó a puro A.O.R. ochentero de calidad, muy buena. Pero la fiesta siguió con la pegadiza “Dream Police”, la más psicodélica “That 70's Song”, y el cierre glorioso como en el mencionado directo del Budokan con “Surrender”, probablemente su canción más conocida y en la que Nielsen sacó una espectacular guitarra de cinco mástiles, aunque no creo que tocara con todos, y con la inevitable “Goodnight” que cerró la aparición del grupo. Está claro que el espectáculo es su prioridad, pero su nivel musical parece que no se ha resentido demasiado con el paso del tiempo, esperamos verlos en un concierto más largo.

Y si a Cheap Trick no les ha afectado en demasía la edad, que podemos decir de STATUS QUO . Sencillamente geniales, no son virtuosos, ni hacen solos de cuarto de hora, salen pintados, pero ¿para qué?, si con unos vaqueros, dos poses y un buen montón de canciones pegadizas son capaces de hacernos mover sin parar durante la hora que nos deleitaron. Estos Leño a la inglesa, como nos gusta decir a algunos, siguen vigentes con sus rock-boogie contagioso y bailable al 100%. Desde el principio se vio que aquello iba a ser un grandes éxitos en directo, algo parecido a lo que han hecho en su último disco “Riffs” en el que han regrabado algunos de sus temas más representativos junto algunas versiones de clásicos del rock. En este caso se olvidaron de las versiones y se centraron en su amplio repertorio, sin tregua con la inicial “Caroline” empezaron a movernos al ritmo de las guitarras de Rossi y Parfitt que se turnaban al micro en la voz principal y siempre acompañando con buenísimos coros a lo largo de todo el concierto. “Break the Rules”, “Down, Down”, “Again and Again” o “Rolling Home” son sólo algunos ejemplos de piezas que no pasan de moda por mucho rollo sintetizado y modernito que nos quieran vender por ahí, rock, rock y sólo rock. Ni siquiera tocaron “In the Army Now” un tema más basado en sonidos ochenteros, pero que tampoco hubiera desentonado y que echamos un poco de menos. Punto culminante del show de los británicos con “Gerdundula”, una canción folkie de aires celtas, con la que demostraron que no hacen falta muchos instrumentos ni parafernalia para interpretarla a la perfección llena de feeling con las guitarras acústicas y las voces de todos los Quo al frente del escenario. Inevitablemente el final vino de la mano de la archiconocida “Whatever You Want” que hizo vibrar no sólo a los de la arena sino a toda la grada de Vista Alegre, al igual que la inmensa “Rockin' All Over the World”, mi favorita del grupo. Después de un montón de años por fin pude ver por primera vez a Status Quo , y os aseguro que ya estoy deseando volver a verles. Triunfadores absolutos del festival.

Llegaba el turno para los cabezas de cartel, DEEP PURPLE . Unos headliners que para mí no hicieron honor a dicha condición. He visto a los Purple tres veces, ninguna de ellas con Blakcmore, y sin duda en esta es en la que más le he echado de menos. Que Steve Morse es gran guitarrista no hay ninguna duda, pero que con él, el sonido del grupo no tiene el empaque de antaño creo que tampoco es muy discutible. No le voy a cargar toda la responsabilidad de la floja actuación a Morse que ha sido el penúltimo en entrar a la banda, él último ha sido Don Airey que desde su teclado fue lo mejor de la noche junto a Ian Paice que sigue siendo la perfección a la batería. Hay que darle su cuota de culpa a Ian Gillan , que empezó bastante bien en los primeros temas “Silver Tongue”, “Woman From Tokyo” y “I Got Your Number”, pero a partir de aquí empezó a flojear bastante, y estuvo lejos del buen nivel que exhibió en su venida con la orquesta hace unos años. Roger Glover sigue siendo efectivo y el tío más feliz del mundo tocando, comunicativo a tope con la audiencia. El resto del repertorio tuvo referencias a su último trabajo “Bananas” , con el tema título y la referida “Silver Tongue”, y sobre todo clásicos en los que hubo de todo, puntos álgidos con “Knocking at Your Backdoor”, “Perfect Strangers” (mi disco favorito del grupo), “Highway Star” o “When a Blind Man Cries” en la que mejor estuvieron Gillan y Morse. Otras cumplieron como “Demon's Eye”, “Space Truckin'” (parecía que Gillan se iba a ahogar) o “Lazy”. Para el final dejaron “Smoke on the Water” cantada por todos los presentes evidentemente, “Hush” que estuvo bastante bien y “Balck Night” que fue un buen cierre para sus casi dos horas de actuación. Entre medias hubo sitio para el lucimiento instrumental, especialmente con el solo de teclas de Don Airey que sonó maravilloso. No se puede decir que el concierto fuera malo, pero que se hizo un tanto aburrido y que no transmitió como en otras ocasiones sí creo que está claro. Ahora que muchos grupos míticos se reúnen creo que sería el momento de que Blackmore volviera y Deep Purple recuperaran el feeling de antaño, yo al menos lo echo mucho en falta. ¡¡¡Vuelve Ritchie!!! (o junta a Rainbow).

Mariano Palomo (Alianza)